Hubo un tiempo, en que en las familias más humildes, la primera bici la heredabas de tu hermano mayor y los más afortunados eran agraciados con torrot o rabasas derbi o G.A.C con asiento tipo banana, con suspensión delantera de muelles de adorno, porque eran rígidas, alguna con una enorme palanca de cambios que parecía sacada de un Renault 5 en medio de la barra horizontal, los menos afortunados tenían sus bh de paseo tipo plegables con su portabultos integrado y que curiosamente se hacía gravel con esos hierros de 25 kilos y, bajábamos escalones y saltábamos montículos de tierra y hacíamos burradas en las que salíamos heridos, porque no había cascos ni protecciones ni guantes ni nada, pero lo pasábamos en grande, en pocos años apareció la California y un poco después unas bicicletas parecidas a las de carretera pero con ruedas más gordas y triple plato llamadas MTB o BTT.
Quién ha vivido esto no desprecia una bici por ser de 26.